Mientras digito y suprimo en la pantalla de mi computador (una y otra vez), recuerdo que hace algunos años era necesario romper hojas y hojas para que un documento quedara perfecto; es en ese momento cuando hago una pausa para reflexionar sobre lo sorprendente que ha sido el desarrollo de la tecnología durante los últimos tiempos y veo cómo los avances son diversos y han superado el recelo anteel cambio, situándose en un lugar preponderante en muchas labores cotidianas,desde actividades sociales yeconómicas, hasta el ocio.
Como era de esperarse, el ámbito educativo y más concretamente la práctica docente han sido también sacudidos por todos estos avances, generando nuevas necesidades a una población que pensó que se iba a jubilaren el uso de la tiza y el papel. Desde el computador personal, pasando por el Internet hasta los simuladores, todas estas ventajas tecnológicas están cuestionando el concepto tradicional del salón de clase, no sólo en su labor epistemológica, sino en sus materiales didácticos, su planta física, sus herramientas habituales,entre otros.
" El aula digital portátil cabe perfectamente en una maleta y puede ser instalada en cualquier salón de clase."
Dentro de los elementos básicos del salón de clase actual tenemos: un tablero, el cual el maestro debe utilizar con creatividad para socializar la información a toda la clase y lograr que la construcción de conocimiento sea compartida; una batería de escritorio, en el que apoyará sus materiales ydescansará tomando asiento cuandolos estudiantes realicen sus actividades; y los pupitres necesarios para que cada estudiante pueda recibir la clase sentado(a).
Hasta el momento, los avances en esta disposición clásica del salón de clase han sido meramente estructurales. Hemos visto cómo el tablero pasó a ser de acrílico y la tiza se remplazó por marcadores, y cómo las formas de los pupitres de los estudiantes se aproximan cada vez más al diseño ergonómico; sin embargo, esta transición se dio más por comodidad que por funcionalidad, ya que en ambos escenarios el docente se encuentra limitado a impartir la temática bajoel mismo modelo.
En medio de la avalancha de estímulos digitales para las mentes de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes actuales, el docente debe competir por la atención del estudiante con medios como los videojuegos, la televisión digital, los celulares, los reproductores de mp3, entre otros; lo que genera, aún cuando el uso de estos artefactos está restringido en clase, un nuevo código de lo qué es interesante y lo que no , que el docentedebe descubrir y traer a la mesa.
Debido a estas dificultades y a la necesidad de encontrar una solución que permita captar la atención del estudiante, y al mismo tiempo reducir el tiempo de explicación en clase logrando mejores resultados, se ha desarrollado el concepto de Aula Digital. Ésta se define como toda herramienta tecnológica usada en el salón de clase con fines educativos y su presentaciónestá dispuesta en dos etapas:
El Aula Digital primera etapa, usada en muchos colegios como estructura básica, está integrada por un videobeam, un computador de escritorio o portátil y el software estándar para presentación de multimedia (videos, música, presentaciones PowerPoint, etc.), y el Aula Digital etapa dos, compuesta por un videobeam inalámbrico conectado a la red del colegio por medio del computador portátil del profesor -los portátiles de los estudiantes o ambos a la vez-, el cual proyecta una imagen en el tablero digital y permite en éste la interacción entre el docente y el software pedagógico de la clase (herramientas de multimedia, software especializado del área de conocimiento, Internet).
Lograr la transición de un aula digital etapa uno a una etapa dos representa un cambio demandante en recursos y capacitación, por esto se ha ideado una etapa intermedia denominada Aula digital portátil, que permite acudir a las mismas soluciones de contenido e interacción del aula digital etapa dos, sin las molestias que puede representar para el docente y los estudiantes el tener que trasladarse de un salón a otro, o la de realizar inversiones económicas altas sin una percepción inmediata del valor adquirido. Esta etapa intermedia tiene una mayor preocupación por el docente que por el alumno, ya que es a éste a quien más se le dificulta pasar de un modelo de enseñanza a otro, a diferencia del estudiante, quien al estar inmerso en tecnología desde temprana edad le es más intuitivo manejarlo y entenderlo. Por esto, la mencionada etapa busca poner en contacto al docente con el concepto de aula digital, sin sacarlo de manera tajante del modelo clásico de enseñanza, donde podrá poner a prueba las bondades de la tecnología aplicadas a su área de acción.
Además, el aula digital portátil cabe perfectamente en una maleta y puede ser instalada en cualquier salón de clase con mínimo dos tomas de corriente, una para el portátil y otra para el videobeam, ya que el tablero digital es usado con pilas o conectado a través de USB al portátil, lo que facilita la adopción del modelo de reserva de aulas digitales portátiles dentro de la institución. De esta manera, el profesor de matemáticas puede pedir el aula digital el salón 11°B, de 1:00 a 2:00 de la tarde, y posteriormente el profesor de ciencias sociales la reserva para el día siguiente, en la clase de 8:00 a 10:00 de la mañana, lo que permite a cada uno trabajar en su propio salón sin tener que mover a nadie. Este modelo evidenciará con el tiempo la necesidad de un tablero digital por salón de clase, como paso fundamental en la transición hacia el aula digital etapa dos, en la medida que representa el proceso lógico que sufrirán las instituciones educativas tanto en el sector privado y oficial. Vemos entonces cómo la portabilidad del aula digital se vuelve el objetivo principal de esta época, que asegura con inversiones moderadas que la tecnología se adapte al salón de clase.
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